CASA ROSALES QUIJADA


Este proyecto de vivienda unifamiliar-emplazado en Chicureo- juega con la dualidad de los espacios, tanto con fines comunes como privados. Lo mismo ocurre con los materiales utilizados en su construcción, los cuales se intercalan entre el hormigón a la vista y las maderas nativas, agregando ladrillos de vidrio que le otorgan un especial realce o característica de luminosidad al proyecto. Luminosidad que se siente a lo largo y ancho de la vivienda.

  • ARQUITECTOS A CARGO:Felipe Vera Buschmann, Rodrigo Belmar Expósito (GITC).
  • ESTUDIO:GITC arquitectura
  • Ubicación: Del Valle, Chicureo, Colina, Región Metropolitana, Chile.
  • AÑO DEL PROYECTO: 2010.
  • Fotografía: Felipe Díaz Contardo

El Proyecto

La obra, ubicada en Chicureo -valle plano al norte de Santiago, Región Metropolitana, Chile- es una vivienda unifamiliar pensada para un matrimonio con dos hijos más servicios. Se independizaron los espacios públicos del primer piso y las áreas privadas del segundo. A su vez, en el segundo piso, se separaron los espacios destinados a los padres hacia el oriente, mientras que los hijos quedaron al poniente, pudiendo distinguir en los extremos del volumen del proyecto los recintos más privados, rematando en el centro con los espacios comunes (por ejemplo, escritorio padre y sala de TV/multimedia para los hijos). En definitiva, se creó un gran volumen central de doble altura, el cual contendría las relaciones -tanto del pie como de la vista- entre esta doble dualidad (privado/público e hijos/padres).

El Material

Sobre el material utilizado en el proyecto -hormigón a la vista y maderas nativas- se hizo dialogar el peso y masa del hormigón armado con la liviandad y calidez de la madera. La estructura base del primer piso y parte del segundo es de hormigón visto, entregando una “mesa resistente” para forrar exteriormente una estructura de acero y madera. Tanto en el segundo piso como el volumen doble de la altura central, se usaron maderas nativas secadas y procesadas en forma interna. Se usó canelo -tanto en muros y cielos-, tineo y coihue en pisos.

Por su parte, se usó ladrillos de vidrio para crear el muro oriente de la cocina, filtrando como caleidoscopio la luz de mañana en la cocina, así como distorsionador de la iluminación que reciben los baños y como biombo entre acceso y comedor. Un elemento lúdico que fuera de otorgar movimiento, ilumina al separar.

Ejes funcionales y espacialidad

El pasillo del segundo piso se transforma en un gran corredor que remata en dos terrazas: la pequeña terraza poniente que vuela sobre el acceso principal, y la gran terraza oriente como remate, tanto del pasillo como del dormitorio principal. Este pasillo, que recorre la máxima longitud interior de la casa (24 metros más terrazas), además de los semi-interiores de las celosías de las terrazas, está acompañado de una gran ventana horizontal al sur, comunicando los campos vecinos al interior de la casa.

Escalera y volumen central

La escalera principal, ubicada como remate del volumen central de doble altura que se proyecta al patio norte, se apoya en un gran muro vertical que se despega de la casa y permite la entrada de iluminación solar durante todo el día. Muro que soporta los rayos y sombras del sol, convirtiéndose en un verdadero reloj solar que indica tanto el avance del día, como el cambio de las estaciones del año. .

RECETA DULCE

MUG CAKE

NICOLÁS DEL RÍO

El arquitecto de la nieve