Zaha Hadid: Una revolucionaria de las formas por Mauricio Maldonado


Ni los variados premios y reconocimientos nublaron su visión futurista de las cosas. Y esto no sólo con lo que respecta a la arquitectura, en donde brilló como un diamante solitario en un ambiente dominado por hombres, sino que también en la realización de proyectos y objetos de menor escala. Rupturismo e innovación, definen en gran parte el legado dejado por esta representante del decontructivismo, creando verdaderas piezas y productos de colección por parte de su oficina ZH Architects, ideas que van desde mobiliario arquitectónico –como mesas y sillas- pasando por joyería, hasta moda.

No cabe duda que con la muerte de Zaha Hadid en marzo pasado, se apagó una de las grandes mentes arquitectónicas de nuestro tiempo. Una rupturista exponente de las formas curvas y orgánicas que le valió ser la primera mujer en recibir el premio Pritzker en el 2004 –simil al Nobel, pero en arquitectura-, reconocimiento que junto a otros como el Premio de Arquitectura Contemporánea Europea, más conocido como el Mies van der Rohe, confirmarían su talento y creatividad. En febrero pasado hizo noticia al recibir la Medalla de Oro del Instituto Real de Arquitectos Británicos, convirtiéndose también en ser la primera arquitecta en recibir tan importantísimo honor. Un hito que fue prácticamente lo último que se supo de ella antes de su fallecimiento.

Pero, más allá de los premios y reconocimientos, el trabajo de Hadid habla por sí mismo. Emprendió el camino de la arquitectura luego de graduarse en matemáticas en la Universidad Americana de Beirut, tras esto egresó en el año 77 del prestigioso Architectural Association de Londres. Su paso por el estudio Office for Metropolitan Architecture, donde uno de sus maestros Rem Koolhaas era el socio principal, la impulsó para que en 1979 abriera su propia firma de arquitectos. Su trabajo mayormente conceptual y de diseños neoconstructivos llamaron la atención de Rolf Fehlbaum, dueño de la empresa alemana Vitra, quien le pidió en 1993 que se hiciera cargo de edificar la estación de bomberos de su fábrica, un proyecto que la catapultó al panorama internacional de la arquitectura.

De ahí en adelante, junto a su socio Patrick Schumacher, fue dando a conocer su interés por formas geométricas que desafiaban la gravedad, por lo que se esmeró por buscar las materialidades y sistemas constructivos más adecuados para sus proyectos. Esta manera de plantear sus ideas las bautizó como parametricismo, el cual mediante sofisticados sistemas tecnológicos, desarrollaban virtualmente estructuras geométricas en serie, siendo éstas moldeables entre sí. Entre los múltiples edificios institucionales y públicos que logró concretar se destacan el Centro de Arte Contemporáneo Rosenthal en Ohio, Estados Unidos (2003), el Phaeno Science Center de Wolfsburgo, Alemania (2005), el Maggie’s Centres at The Victoria Hospital de Kirkcaldy, Escocia (2006), el Palacio de la Ópera de Cantón, China (2010), el Centro Acuático de Londres (2011), y el Heyder Aliyen Cultural Center de Bakú, Azerbaiyán (2012).

Innovación con palabras mayúsculas

Si bien esta arquitecta anglo-iraquí, representante de la corriente decontructivista, fue aplaudida por sus construcciones innovadoras y desafiantes, su lado más ligado al diseño de objetos de menor escala, igual llamó la atención de importantes firmas internacionales, que pidieron su asesoría y colaboración en la realización de diferentes productos y objetos.

Es así como en el diseño de sus obras destacan las curvas y formas futuristas, a las que llega mediante el novedoso uso de materiales como el cristal, fibras, mallas y resinas. Por su parte, los volúmenes esculturales con los que trabajó fueron inspirados en geometrías básicas de la naturaleza y su movimiento, como por ejemplo, juega con la textura y la luz que resulta de la caída del agua. En este sentido, se destaca lo realizado para Karl Largerfeld, director creativo de Chanel, quien le pidió a Hadid que creara la pasarela y escenografía del desfile de la colección Primavera Verano 2012 de la Semana de la Moda de París, cuyo diseño tuvo como inspiración el mundo submarino y náutico.

La colección de mobiliario arquitectónico –de edición limitada y hecho a base de cristal y/o mármol- fue uno de sus proyectos que tuvo mayor impacto y demanda en la línea del diseño, trabajos que resultaron de la colaboración y guía de experimentados fabricantes y artesanos interiorizados en la manipulación de diversos materiales como el aluminio, la madera y el poliuretano. De esta manera, sobresalen de este conjunto de objetos de micro arquitectura, sinuosos, curvilíneos e inusuales sofás, mesas y sillas, que incluso formaron parte de la exposición “Zaha Hadid: Form in motion” que se montó el 2012 en el Museo de Arte de Filadelfia.

“Para nosotros, el diseño de productos es de gran importancia; estas colaboraciones potencian nuestra creatividad y nos dan una oportunidad de expresar nuestras ideas en una escala distinta y sirviéndonos en distintos medios. Lo vemos como parte de un proceso continuo de investigación de diseño. Es un proceso en dos sentidos: aplicamos nuestras investigaciones en arquitectura a estos diseños, pero también aprendemos mucho sobre el proceso y sobre los materiales de otras industrias”, señaló la propia arquitecta en una entrevista realizada el año pasado por el portal web Noken, cuando fue consultada sobre lo que realiza su oficina ZH Architects respecto a proyectos más pequeños.

Estos objetos de diseño –semejantes a verdaderas creaciones escultóricas- dan cuenta de un lenguaje avanzado de la arquitectura moderna llevada a un plano si se quiere llamar más cotidiano y masivo. Ejemplo de esto fue lo realizado para la marca deportiva Adidas, que en conjunto con el músico y productor Pharrell Williams, crearon la colección Supershell, la cual destaca por su diseño tridimensional. “Ese es precisamente el punto de mi contribución. Esculpí la puntera en una tercera dimensión, mientras mantenía las legendarias tres rayas como característica definitiva. Con este modelo fue posible, por primera vez, esculpir la puntera en 3D, lo cual me motivó a unirme al proyecto. Las sombras proyectadas destacan la fuerza gráfica original y adhieren una intriga contemporánea”, dijo en su momento la arquitecta sobre esta colaboración.

En esta línea igual se destaca lo hecho para la marca United Nude y la edición limitada de sus zapatos Nova Shoe, los cuales dan cuenta de las formas sinuosas e imposibles que son una marca registrada de Hadid. Un diseño impregnado de movimiento y que desafió los conceptos establecidos en la industria del calzado. “Nuestra colaboración reinterpreta la clásica tipología de los zapatos, ampliando las fronteras de lo que es posible hacer en zapatería sin comprometer la estructura”, comentó Hadid al momento de participar en esta colección.

Aunque un jueves 31 de marzo dejó de existir una de las más grandes innovadoras de la arquitectura y diseño contemporáneo, su visión e ideas de ambas disciplinas -aplicadas a otras áreas y utilizando sus respectivos avances tecnológicos- perdurarán por muchos años más.

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