Verónica Doerner: Armónica Belleza
Por: Carolina Díaz Díaz de Valdés / Fotografías: Rodolfo Lértora

Verónica Doerner


Las aves son protagónicas en el trabajo de la artista visual que parece crean un delicado universo en la copa de los árboles. Finísimas ramas que aparecen en sus cuadros bajo una serie de capas de pintura, creando una particular textura.

Las obras de Verónica Doerner trasmiten música y una armonía llena de sutilezas que encierran un mundo propio. Los trazos son pequeños secretos calmos que buscan comunicarse, abiertos y atrayentes, se componen de guiños de realidad y fantasía. “La pintura, la espátula y los pinceles hablan por mí, para darle sentido a una reinterpretación de la realidad. Mi obra está en el límite de lo figurativo y lo abstracto, lo real y lo irreal. Lejos de ser algo literal, más bien busco algo misterioso”, señala la artista.

Verónica confiesa que desde pequeña la estética siempre concentró su interés. Estudió diseño pero poco a poco y de forma natural se hizo presente su necesidad de desarrollarse como artista visual. “La veta artística nació a partir de la atracción por el color y de todo lo que puedes crear día a día con pintura acrílica, agua, tiempo, imaginación y mucha pasión”, comenta. No obstante, ese proceso íntimo tiene siempre presente al espectador. “Tu obra es el enlace entre el artista y el observador, generando empatía desde tu propia vivencia. Este a su vez va a experimentar ciertas sensaciones también, cuando te paras unos segundos frente a una obra y la miras buscas qué te transmite, no necesitas ser entendido en arte, ni curador, solo observar, sentir y vibrar”, agrega Doerner

NATURALEZA INSPIRADORA

Árboles, pájaros y sutiles figuras humanas, aparecen como difuminadas en las escenas del mundo artístico de Verónica. “En la naturaleza hay mucha imperfección en las ramas, por eso los trazos son libres e irregulares, con asimetría y movimiento. Busco reinterpretar las figuras a través del color y la abstracción. Eso significa sintetizar la composición a través de la mancha a la mínima expresión”. Trabajos en técnica mixta con un lenguaje común, en que los turquesas, rojos y grises, se vinculan de una forma muy particular. “Las monocromías en mis obras hablan sobre la infinitas veladuras y capas de pintura en distintos tonos del mismo color que se imprimen en la tela para dejar una huella irrepetible. Mucha textura, la técnica ha ido evolucionando y tiene una suerte de azar controlado. Cada trazo es el resultado de una reflexión, un lenguaje no verbal, es tan importante la figura como el fondo”, afirma la artista.

Son las aves, tan recurrentes en sus obras, seres fundamentales y significativos para Verónica. De ninguna forma aparecen de fortuitamente en sus trabajos, están conectados desde una raíz más profunda que se revela para ella cuando emergen en cada pincelada, situándolos en los árboles desprovistos de follaje de sus cuadros. “Para mí significan y evocan la liberación sin límites, las aves son mensajeras entre el cielo y la tierra, su canto incomprensible son secretos musicales al oído”, afirma. la elegancia de sus espacios comunes, ese objetivo está plenamente logrado y se convierte en un nuevo atributo diferenciador de esta propuesta.

Verónica Doerner también realiza grabados y dice estar abierta a aprender nuevas técnicas, entendiéndolo el arte como un lenguaje ilimitado, del que nunca se termina de aprender. Un proceso creativo constante que siempre espere encontrarse con el espectador. Para quienes deseen conocer más de su trabajo, pueden visitar su próxima exposición llamada “Síntesis de color”. La muestra estará abierta al público entre el 2 y 9 de octubre próximos en Galería en Tránsito, Las Condes Design.

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