Agra: EL SÍMBOLO DE LA CULTURA ASIÁTICA
Por: Mauricio Maldonado / Fotografías: Felipe Reyes

No cabe duda que el Taj Mahal es el símbolo arquitectónico y turístico ineludible con que se asocia a este país asiático. Mausoleo, cuya construcción encierra una historia de amor, demoró 22 años en estar terminado siendo el mármol el material protagónico de sus paredes y pisos. El fotógrafo Felipe Reyes recorrió sus dependencias y más para capturar su minimalista, pero imponente belleza. El punto cúlmine del llamado “Triángulo de Oro” del turismo por India.

Si se está de paso por la India, es inevitable, como casi una “obligación”, el visitar el famoso Taj Mahal. El mausoleo, considerado una de las maravillas arquitectónicas del mundo moderno y declarado Patrimonio de la Humanidad, es la postal ilustre y mayor atracción turística de la ciudad de Agra. Urbe situada a orillas del río Yamuna, fue la capital del Imperio Mogol por poco más de un siglo, puntualmente, entre los años 1556 y 1658.

Período de tiempo considerado “la edad de oro” de Agra -conocida en esos años como la ciudad de Akbarabad-, ya que muchos de los vestigios y construcciones que hoy en día deslumbran y sorprenden a los visitantes, se levantaron en aquella época dorada, incluido el Taj Mahal, monumento majestuoso y rodeado de una especial aura. “Es todo un ícono, con una gran hermosura que está dada, en parte, de acuerdo a la hora en que se visite, ya que la luz natural va develando distintas tonalidades dentro del transcurso del día”, cuenta Felipe Reyes, fotógrafo quien realizó la travesía por esta especie de palacio y capturó sus diversas postales.



Más allá de la historia de amor que llevó a levantar este mausoleo, conocido también como “la corona del palacio” -lo mandó a construir el emperador Shah Jahan en memoria de su amada esposa Mumtaz Mahal, faena en que participaron más de 20 mil obreros y que demoró 22 años en estar terminado- fascina su simetría y materialidad con que fue diseñado. Mármol blanco, piedras preciosas y joyas traídas de diferentes partes del mundo, se dispersan en las 17 hectáreas que contempla este resplandeciente conjunto de edificios que parecen emerger como un espejismo entre el desierto.

“Su interior es simple, bastante minimalista, pero es fascinante. Es poder presenciar lo que uno vio cuando pequeño o adolescente en postales y libros. Te da la posibilidad de fijarte en detalles que leíste en algún momento y que puedes captar en persona, por ejemplo, que los pilares están levemente inclinados hacia fuera, en razón que si ocurre algún sismo, no afecte el mausoleo. Lo otro que es impactante es que todo está hecho con diferentes piedras, mármol sobre todo, trabajadas a mano, nada de herramientas”, descripción que queda en evidencia en las instantáneas capturadas por el fotógrafo.



OTRAS ATRACCIONES

Aunque el Taj Mahal acapara casi toda la atención en Agra, igual resulta interesante de visitar el Fuerte Rojo o Lal Qila como se le llama. Construido en piedra de arenisca roja e igualmente declarado Patrimonio de la Humanidad, es un verdadero palacio amurallado, que contempla en su interior a otros palacios y edificios señoriales que combinan diversos estilos arquitectónicos. Por ejemplo, sobresale dentro de este complejo el Jahangiri Mahal, bello palacio que albergó a las mujeres de la realeza, así como también el Anguri Bagh o Jardín de las Uvas, dividido geométricamente perfecto en el centro del fuerte.



Fuera de estas murallas, es atractivo de recorrer el mausoleo de Itimad-ud-Daulah, el “Pequeño Taj” como es conocido dentro del circuito turístico, ya que se le considera como el boceto preliminar del Taj Mahal. Aunque no tiene la espectacularidad y magnitud de este último, no escatima en bellos y delicados detalles. Una joya de reluciente en mármol y piedras preciosas como lapislázulis y ónix.

No cabe duda que esta ciudad encierra diversos atractivos y misterios por descubrir, el cierre perfecto de una travesía turística que además incluye a Delhi y Jaipur, el “Triángulo de Oro” del turismo por India.



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