JAIPUR: LAS MARAVILLAS DE LA “CIUDAD ROSADA”
Por: Mauricio Maldonado / Fotografías: Felipe Reyes


Teñida por un característico rosa salmón, esta ciudad fundada en 1727 por el Maharajá Jai Singh II sorprende con sus construcciones que no escatiman en detalles y belleza. El fotógrafo Felipe Reyes se adentra con su lente en sus ajetreadas calles para visitar el icónico Hawa Mahal o “Palacio de los Vientos”, el Jantar Mantar, los baolis, el Fuerte Amber y más.

Dejando atrás la sacralidad y rituales que rodean al río Ganges, la ciudad de Jaipurcapital de Rajastán- emerge a los ojos del turista como una urbe multicolor llena de vida. “Es una ciudad que maneja o plantea una armonía desde el uso del color en su arquitectura, como un paisaje visual, como algo identitario, cultural y con sentido de pertenencia hacia sus habitantes y hacia quien la visita, con influencia hindú y musulmana en su arquitectura”, plantea Rodrigo Burgos Esparza, arquitecto de la UBB y director de Galería de los Ocho.

Bautizada como la “Ciudad Rosada”, esto debido a que en 1905 el Príncipe de Gales fue invitado por el Maharajá Ram Singh a visitar la ciudad, por lo que este último y con el objetivo de hacer inolvidable el arribo de tan importante figura ordenó que los principales edificios del casco histórico fueran pintados de rosa salmón, color que para los rajastanís representaba la fortuna y la cordialidad, su año de fundación se sitúa en 1727 cuando el Maharajá Jai Singh II derrotó al emperador mongol Aurangzeb.

Gracias a este personaje -Jai Singh II- la ciudad es lo que es hoy en día en cuanto a construcciones se refiere, ya que él convocó a los mejores arquitectos y artesanos de Rajastán para crear un lugar colmado de belleza, energía y armonía. Esto se plasma con especial cuidado de detalles en el Hawa Mahal o “Palacio de los Vientos”. Ubicado en pleno centro de Jaipur, es una edificación que en sus orígenes formaba parte del Palacio de la ciudad -residencia del gobernante- y que estaba destinada al harén del Maharajá. Su fachada de cinco niveles está compuesta por más de mil pequeñas ventanas, las cuales en épocas pasadas permitían “el mirar sin ser visto”, además de permitir la entrada del viento para disminuir las altas temperaturas durante el verano, de ahí su característico nombre. “Maneja varias singularidades, como por ejemplo, el fino trabajo de la luz, que a lo largo del día y la noche, generan en conjunto una atmósfera misteriosa y sugerente”, detalla el arquitecto.

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Otra de las construcciones que destacan, y que es imprescindible de visitar, es el Jantar Mantar. Uno de los cinco grandes observatorios astronómicos que existen en la India, compuesto por 16 grandes instrumentos de cálculo, algunos de los cuales aún se utilizan para predecir ciertos fenómenos naturales, como por ejemplo, la fecha de llegada del monzón.

Entre el “Palacio de los Vientos” y el Jantar Mantar se ubica el Palacio de la ciudad (Palacio del Maharajá). Conjunto de edificios y patios que son muestra de una perfecta fusión entre la arquitectura rajput y mongol. Para los turistas sólo es posible visitar los espacios exteriores y el interior de la “Casa de invitados” o Mubarak Mahal. Dentro de sus patios el “Printam Niwas Chowk” o Patio de los Amantes sobresale por sus coloridas puertas y particular belleza, en que se representan con diversas figuras las cuatro estaciones del año.

De un color más semejante al desierto que rodea a la ciudad y distante a unos 10 kilómetros de Jaipur, se levanta otro de sus íconos arquitectónicos, el Fuerte Amber. Complejo de palacios divididos en 34 espacios que fue residencia de los Kachhwaha hasta 1727, cuando trasladaron la capital a la actual Jaipur. Resulta interesante su sistema de acondicionamiento térmico, que “consistía en colocar tubos entre las paredes, los cuales durante el invierno se llenaban de agua caliente y durante el verano con agua fría, permitiendo mantener temperaturas adecuadas dentro de los espacios que se habitaban”, puntualiza el profesional.



De la misma tonalidad de este fuerte, y cercano a éste, llaman la atención los baolis, especie de pozos donde se almacena el agua en época de lluvias y a la que se puede acceder por medio de unas simétricas escaleras. En palabras del arquitecto “son una especie de pirámide invertida hueca, cuyos escalones se dirigen hacia el centro de la tierra, y cuya cima

No cabe duda que si se está por la India, es imprescindible pasar por Jaipur y dejarse maravillar con sus mágicas construcciones, cuya espectacularidad y colorido quedarán para siempre en la memoria y retina de los viajeros.

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