Bakulic: TRES GENERACIONES UNIDAS POR LA MISMA PASIÓN
Por: Sara Calvo / Fotografía: Nicole Monsalve

Retrato: Boris Bakulic y su hijo Branko

Han sobrevivido marejadas, un terremoto, un incendio e incluso un tsunami. Sus dueños han logrado ponerse de pie una y otra vez después de cada siniestro y continuar con este negocio familiar en el que han puesto su corazón y donde ya han trabajado tres generaciones de la familia a lo largo de casi 30 años.

La historia comienza a fines de los años ochenta cuando Boris Bakulic Fayet (63 años) recibe la invitación de un amigo para hacer un negocio en la playa: venderían pollos asados y papas fritas. Instalaron un quiosco -en exactamente el mismo lugar donde hoy está el restaurant- y al terminar el verano las ganancias superaban todas sus expectativas.

Sin embargo, el socio tuvo que trasladarse a Santiago y fue así como Boris tuvo que seguir adelante solo. Aunque no por mucho tiempo. Al poco andar, su padre -llamado igual que él- se unió al negocio familiar vendiendo helados a la salida del restaurant.

Boris cuenta que “Mi papá –con quien trabajé por muchos años- siempre me dijo que tuviera a uno de mis hijos a mi lado y que eso facilitaría todo”. Dicho y hecho: actualmente trabaja con uno de sus hijos, quien se encarga de la cocina mientras él se ocupa del área administrativa.

“Los primeros años, cuando mis hijos eran pequeños , yo trabajaba muchísimo y estaba poco en casa, por lo que ellos siempre venían al restaurant”, recuerda Boris. Así, entre mesas, platos, mozos y pedidos el entonces pequeño Branko Bakulic – hoy de 32 años- empezaba a enamorarse del rubro gastronómico. A los 14 años ya tenía decidido que ese sería el camino que quería tomar en su vida y actualmente se ha unido a su padre en la difícil pero hermosa misión de tener un restaurant exitoso.

A lo largo de los años han enfrentado adversidades, como un incendio que dejó el local reducido a cenizas el año 2000, además del terremoto y posterior tsunami que afectó a la Región de Coquimbo el 2015. Lo que está claro es que el clan Bakulic se caracteriza por su pasión, entrega y amor por el trabajo y la gastronomía. Así es como han logrado levantarse y reinventarse una y otra vez.

¿Qué significa para ustedes trabajar en familia?

Boris: “Para mi trabajar con mi hijo es una felicidad y tranquilidad enorme, todo ha cambiado para mejor desde que él está conmigo. La etapa que estoy viviendo ahora con Branko a mi lado ha sido lejos la mejor, es un periodo de consolidación y más tranquilidad. Solo es muy difícil”.

Branko: “Es lo que siempre quise. Me ofrecieron otros trabajos en distintos hoteles pero yo siempre dije que si me incoporaba a una cocina iba a ser a la de mi papá”.

El corazón que le ponen a un negocio familiar es distinto…

Boris: “Si claro, podríamos decir que es una entrega total de mente, cuerpo y energía”.

¿En qué se basa la cocina del Restaurant Bakulic?

Branko: “Es una gastronomía de autor, donde utilizamos productos propios de la zona, como pescados y mariscos, además de carnes y pastas. Estos productos son la base del plato final, pero nosotros los transformamos, usando creatividad, conocimiento y experiencias. Los platos son una verdadera creación”.

¿Qué los caracteriza como restaurante?

Boris: “Siempre estamos pensando en la gente, constantemente preocupados de la calidad, servicio y de que sea una experiencia grata para el cliente. Si una persona se da el tiempo para ir a un restaurant y gastar parte de su presupuesto, tenemos que retribuirle. Nosotros siempre estamos en el restaurant, eso es muy necesario y se nota la diferencia”.

Branko: “Este es un restaurante de casa y de familia. Nosotros estamos prácticamente todo el día acá enfocados en esto y eso lo hace nuestro hogar, creando un ambiente de casa donde los trabajadores son muy cercanos. Más que un negocio somos una familia y eso se transmite a los clientes. La gente viene y se siente en casa”.

Hoy, hay otro pequeño dando vueltas por el restaurant: el nieto mayor de Boris y sobrino de Branko. Quién sabe, quizás el día de mañana será él quien se encargue del restaurant. Después de todo, por las venas de los Bakulic definitivamente corre el amor por la buena gastronomía y la pasión por el trabajo.

Dirección: Av del Mar 5700, La Serena / Teléfono: (51) 233 8020 / Facebook: /www.bakulic.cl/
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